miércoles, 20 de junio de 2012

EL FÚTBOL ES UN NEGOCIO

Creo que no soy el primero en decir esto, no es un secreto ni un misterio, EL FÚTBOL ES UN NEGOCIO. Es un negocio que se alimenta de la pasión del hincha, quien es el que paga la boleta y por el cual los patrocinadores pagan millones de dólares para estampar su logo en la camisa de los equipos. El fútbol es un negocio solo para un círculo cerrado de personas, pero nunca para el hincha.

El fútbol en Colombia debería ser gratis porque es un fútbol de exhibición y no de espectáculo. 
Los jugadores salen a la cancha solo para exhibirse ante los empresarios, nunca juegan para los hinchas. Y solo esperan una pequeña señal para irse a otro lado sin importar la situación del equipo o el sentimiento de los hinchas. Sino tengo razón pregúntele a Andrés Cadavid defensor del Deportivo Cali, quien en plenas semifinales dejó al equipo para ir a jugar a México. Otro ejemplo es el técnico Juan Carlos Osorio, quien abandonó al Once Caldas cuando el equipo clasificó al cuadrangular final.


El espectáculo por el cual el hincha paga su boleta nunca justifica su precio, sobre todo en Colombia y en la mayoría de Suramérica.


Jugadores con gran talento que se pierden en países con un fútbol poco vistoso solo por el dinero. El caso de Jairo Palomino, Diego Chara, Giovanni Moreno, Mauricio Molina, Danilson Córdoba, Rafael Robayo entre otros tantos. Estos jugadores prefieren el dinero que jugar con su Selección. 

Entonces mi pregunta es ¿Vale la pena el amor desbordado de los hinchas hacia sus equipo?
¿Se justifican las muertes y las peleas entre hinchas en las calles? ¿Se justifica ser hincha apasionado de un equipo del fútbol Colombiano?

domingo, 29 de abril de 2012

Profanación al Atanasio

El templo sagrado del fútbol antioqueño, el Atansio Girardot, ha sido degradado y profanado, no por los equipos visitantes, sino por sus propios protagonistas. El Ind. Medellín y el Atl. Nacional, equipos que han dado históricas batallas, logrado grandes triunfos, ahora viven momentos vergonzantes y humillantes. 
Equipos como Chicó, Pasto, Huila, Equidad, Tolima etc, han sacado provecho de la falta de amor por la camisa, falta de orgullo y del irrrespeto hacia la hinchada de los equipo de la capital antioqueña. 

¿Qué pasa? 

Por el lado Rojo, la nefasta dirigencia, pobre en aspiraciones y en recursos, en cabeza de un presidente enceguecido con su poder y aferrado a su puesto, Jorge Osorio Ciro, no vislumbra un futuro prometedor. 
En el DIM existe un circulo vicioso de mediocridad. Empieza con la eliminación de los cuadrangulares, excusa perfecta para que el presidente no haga inversión, por la falta de inversión se arma un equipo pobre, obviamente queda eliminado del siguiente cuadrangular, por ende la hinchada se aleja y luego viene el discurso de Ciro justificando de nuevo un equipo pobre. La historia se repite este semestre por cuarta vez consecutiva. 

Ahora el Verde, muestra clara y contundente de la pobre mentalidad de los jugadores en Colombia. 
De forma grosera y grotesca, los desalmados jugadores escogen partidos y deciden cuando juegan y cuando no. Obvio que en la Libertadores la rompen pero en el torneo local, caminan, lloran y dan lastima. Pobre de Santiago Escobar, no sabe que hacer con 8 millones de dolares en jugadores.

Solución

Un cambio radical, por un lado de dirigentes, que llegue un nuevo inversionista y por el otro, un módelo nuevo para contratar jugadores y apostarle más a la cantera.   

viernes, 27 de abril de 2012

PRECAUCIÓN

El 15 de mayo empieza a regir el TLC de Colombia con Estados Unidos. Para llegar a este acuerdo el país criollo tuvo la necesidad de realizar algunas leyes. Una de ellas, la Ley Lleras 2.0. Le ley de derecho de autor, que restringe la difusión de obras de otros autores sin permiso.
En síntesis (porque en este blog solo se habla de fútbol y comunicación digital) ahora voy a escribir más y tengo que dejar de subir vídeos que yo no he realizado, porque me puedo ir a la cárcel. Trataré de hacerlo lo mejor posible y redactar temas de interés para todos.